La nueva política de regalías de Spotify puede dejar sin pago a muchos artistas
La nueva política de Spotify exige 1,000 reproducciones al año por track para cobrar regalías: recorta el ingreso de los artistas independientes y ataca el fraude.
El cambio más reciente de Spotify en su modelo de reparto de regalías puede significar una pérdida fuerte de ingresos para los músicos independientes. Con la política actualizada, que entró en vigor en abril de 2024, un track necesita al menos 1,000 reproducciones al año para calificar al pago de regalías. La medida busca reducir el fraude en streaming y mandar ese dinero a los tracks más escuchados, pero preocupa a muchos artistas y a los sellos chicos que difícilmente van a llegar a ese umbral.
Redirigir el dinero para frenar el fraude
La nueva política de Spotify, parte de una respuesta más amplia de la industria ante el auge de tracks de “ruido blanco” hechos con mínimo esfuerzo y de reproducciones fraudulentas, se desarrolló junto con disqueras grandes como Universal Music Group y en cooperación con Deezer. La decisión apunta a las reproducciones generadas de forma artificial, que se han llevado una parte de los pagos de regalías que Spotify espera que ahora lleguen a artistas con fans activos. Como lo explica la página de soporte de Spotify, cualquier track que no llegue al mínimo de 1,000 reproducciones queda fuera del pago de regalías.
El impacto en los artistas independientes
Para los artistas independientes, el nuevo umbral puede significar una caída fuerte en lo que ganan. Muchos músicos que van empezando o que trabajan en nichos dependen de los ingresos por streaming de tracks con cifras modestas de reproducción. Sin ese dinero, su viabilidad económica dentro de Spotify se aprieta todavía más, y varios ya están reconsiderando qué tanto les sirve la plataforma. Quienes critican el cambio dicen que ignora la diversidad de contenido que hay en Spotify: favorece a los artistas grandes y deja de lado al talento que va surgiendo.
Como reporta Music Radar, este cambio puede agravar los problemas económicos que los artistas independientes ya enfrentan en las plataformas de streaming, donde el pago por reproducción es notablemente bajo.
Explorar otros modelos de distribución
Ante estos cambios, los artistas y los sellos independientes están explorando cada vez más otros modelos de streaming y de distribución. Están ganando interés las plataformas que ofrecen sistemas de pago centrados en el usuario, donde las regalías se pagan según lo que escucha cada usuario y no a partir de una bolsa total de ingresos. Esos modelos reflejan con más precisión los hábitos de escucha de los públicos de nicho, y le dan al artista independiente un reparto de ingresos más justo.
Este giro en la política de Spotify subraya una división que crece dentro del streaming: los actos grandes y ya conocidos tienden a prosperar mientras los artistas chicos batallan para sostener visibilidad e ingresos. Conforme las plataformas experimentan con distintas estructuras de pago, la industria va a seguir adaptándose, y quizá termine redefiniendo la economía del streaming para la nueva de artistas.